HACIA UN DISEÑO DE POLITICAS SOCIALES EN LA DECISIÓN DE CONSTRUCCION DE UN ESTADO ESTRATEGA
En seguimiento a mi artículo del pasado 25 de mayo en este blog, referido al proceso de construcción de un Estado Estratega posible y necesario en Sudámerica, quiero referirme en el presente a un ejemplo más concreto en el que abordo un diseño de política social cuyo efecto final se orienta a la formación y consolidación de tal tipo de Estado. Tal como venía expresando a lo largo de diversos artículos, es desde un panorama en cierto modo desolador de deficiencia orgánica e institucional, vulnerabilidad sistémica y en la encrucijada histórica en que nos pusieron la actual pandemia y medidas de confinamiento social, que surge, no sólo la agudización de debilidades y falencias socio-políticas, sino también la oportunidad e imperativo para que el decisor político dé pasos acordes al sentido común signado por la justa atención al bien común de estas sociedades.
En tal sentido, el ejemplo al que voy a referirme en el link a continuación se refiere a un esquema de interacción socio-política bastante básico, donde participa la sociedad civil, el Estado, la academia y el sector empresarial. Se trata de un proyecto vinculado a las necesidades fundamentales del convivir ordenado de una sociedad en un territorio determinado, con un sentido de pertenencia a dicho medio, una indentificación cultural y antropológica determinada y con demandas fundamentales que satisfacer, sea alimentación, vestido, seguridad, educación, esparcimiento. Es decir, el Estado Estratega lo es, tanto por aspirar y construir sobe la base de dichos paradigmas fundamentales, como por generar las condiciones para el desarrollo tecnológico, la capacitación de sus ciudadanos para su inserción en el medio laboral de un proceso económico y tecnológico determinado, como así también por hacer posible que las raíces de dónde surgen los valores, aspiraciones y objetivos de crecimiento y desarrollo subsistan y se expandan en su hondura y largura en un entorno de libertad y bien común.
Asimismo, este ejemplo me parece muy oportuno, porque factores como las fuerzas de desorden sistémico, los liderazgos negativos, los arquetipos de subversión socio-política y la inversión de los paradigmas estructuradores del edificio institucional de la sociedad, se extienden progresivamente por toda Sudamérica. En tal sentido, cada vez más la búsqueda de soluciones a esta situación son una ocasión para unir criterios, políticas y esfuerzos ya sea dentro de cada país, como entre los países de esta región. Es más, se observa que los problemas y respuestas se manifiestan crecientemente de un modo descarnado, con una significación y caraterización territorial y cultural propias, ante lo cual los esquemas idiológicos a priori se muestran como cáscaras vacías con un contenido de dudosa autenticidad ante las demandas de la sociedad civil.
En fin, estas palabras iniciales sólo para dar el marco a ese ejemplo de diseño de políticas en un país como Colombia, donde las fuerzas de fragmentación socio-políticas han golpeado fuerte en las últimas décadas, al mismo tiempo que en los últimos años se ha conseguido cierta estabilidad y condiciones de crecimiento, pero con ciertos problemas aún irresueltos. Ello en un contexto regional con fuerte volatibilidad, distanciamiento ideológico progresivo y una situación económica desoladora después de un período de más un año con confinamientos sociales. Sea válida la esperanza que tal tipo de políticas, más allá de todo partidismo político, sean la pauta común en nuestros países de Sudamérica, como único modo para superar la margnilidad social, el subdesarrollo, la decadencia institucional y la dilapidación de recurso humanos y naturales estratégicos. Sea el trabajo el principal capital de estas tierras, digno de ser defendido, promovido, dignificado y ensalzado como eje de procesos virtuosos de desarrollo!
DISEÑO DE POLITICA PARA UN ESTADO ESTRATEGA-UN CASO DE ESTUDIO-

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