Acentuación del estado de naturaleza hobbesiano como estrategia de dominación internacional
Un conjunto de decisiones políticas de fondo por parte de los principales actores políticios internacionales en el último mes agudizan tendencias hacia esquemas de confrontación y competencia geopolítica y económica, con un punto en común: mantener o acrecentar el rol hegemónico de un cierto orden unipolar que se dio en la post-Guerra Fría y que un emergente multipolarismo ha hecho tambalear principalmente en los últimos 4 años. Destaco las siguientes decisiones, que refieren a circunstancia de manejo de variables y atributos de poder, que para mantenerlo o acrecentarlo, los actores mencionados recurren a esquemas de comercio y desarrollo tecnológico administrado y/o juegos de guerra peligrosos.
La nueva política arancelaria de los EEUU tiene un impacto aún no del todo calculado sobre los esfuerzos a favor del libre comercio desde la segunda post-guerra, con la creación del GATT, antecesor de la Organización Mundial del Comercio. El paso a regímenes más administrados de comercio ya se prefiguran en el marco de la pandemia del COVID-19, con una progresiva securitización de las relaciones económico-comerciales, la búsqueda por cadenas de valor internacionales confiables construidas con países amigos y la construcción progresiva del poder de resiliencia, que se suma a las conocidas categorías del poder duro (defensa, seguridad) y poder suave (cultura, comercio).
La imposibilidad de los EEUU de perpetuar su doble déficit (fiscal y comercial), con cifras de endeudamiento trillonarias, y la fuerte competencia de China, que además es percibido como rival geopolítico, son los otros factores de la agresiva suba arancelaria por dicho país. La apertura negociadora de tal agresivo cambio comercial va dejando dibujado un mapa en el que efectivamente, no sólo se ven las amistades geopolíticas, sino que se perfilan amenazas directas a los BRICS. Aquí el eje es la rivalidad con China, aunque también confluye el aparente nuevo enfoque de Trump hacia Rusia en un repentino nuevo acercamiento hacia posiciones europeas, para derrotar finalmente a Rusia a través de sanciones que hagan colapsar su economía, doblegando sus vinculaciones energéticas, principalmente la India y China.
El otro eslabón en este escenario lo constituye la nueva doctrina en Inteligencia Artificial (IA) aprobada por los EEUU. Aquí también la pauta es la competencia con China, el apoyo a un desarrollo prácticamente sin límites a dichas tecnologías, con un énfasis en el predominio global y estrechos márgenes de elección para otras potencias, aún las "aliadas". Con esto se abre el riesgo a la consolidación de oligopolios de la información y los datos por parte de las grandes corporaciones digitales, más allá de que se promuevan sistemas "democráticos" de código abierto. De este modo, el factor tecnológico funciona como complemento de la política tarifaria en un segundo nivel de acción, con una compartimentación del mundo bastante definida. La securitización de ambos factores asegura al Estado el control y definición de los paradigmas en los que los desarrollos e interacciones se producen.
El otro caso es el de Europa, cuyo rol como actor internacional con una voz común recién se siente a partir de la guerra en Ucrania, más allá de las disidencias de Hungría y Eslovaquia. Ahora la UE está dando pasos peligrosos en materia de defensa, promoviendo un plan de defensa y un rearme a escalas importantes con la identificación de un enemigo común en Rusia. Este elemento sumado al predominio cultural del wokismo, regímenes tecnológicos de fuerte regulación y un Pacto Verde devaluado y de imposible cumplimiento, configuran un espacio geopolítico, en el que confluyen los representantes del discurso único de todas partes del mundo, incluyendo los EEUU, principalmente el derrotado Partido Demócrta. Esto aporta un elemento más de inestabilidad en el actual contexto internacional atento el carácter más intransigente de sus posicionamientos, más allá de sus planteos en pro del multilateralismo y de los altos ideales de la humanidad.
Al mismo tiempo, la política pragmática de los EEUU en una versión renovada del fenómeno Trump ha facilitado procesos de paz entre la India y Pakistán; Camboya y Tailandia; Armenia y Azeribaiján. En todos los casos fortalece la presencia e influencia de los EEUU en escenarios claves para contener a potencias como China, Rusia, Irán o Turquía, conforme la localización de tales conflictos territoriales. Se asegura así un rol clave en diversas latitudes del mundo jugando un rol diplomático que ya se creía ausente. Lo hace por afuera de mesas de diálogo y negociación pre-existentes en algunos casos, como el tercero de dichos conflictos, dejando descolocados a países como Rusia en el área de su esfera de influencia.
Dicho rol mediador podría ser el que jugó en Medio Oriente, en la guerra de los doce días entre Israel e Irán, sin embargo, aquí el recurso al uso de la fuerza, con un poder bélico paralizante, minimizó todo esfuerzo diplomático y mostró claramente que en este escenario más que una mediación se trata de una acción bélica actual hecha conjuntamente con una potencia históricamente aliada en la región, Israel. La exhibición de un modo tan rotundo de tal hecho en el sensible escenario de esta región, alerta sobre el alcance que podría tener dicha alianza y deja lugar a conjeturas sobre su alcance no ya regional, sino también global.
La siguiente incógnita es sobre el rol mediador de los EEUU entre Rusia y Ucrania, aunque siempre se trató de un un conflicto planteado entre Rusia y la OTAN en primera instancia y, por la política vidriosa de Trump, quizá sería entre Rusia y la Unión Europea. Recientemente Trump decidió el envío de submarinos nucleares hacia "algún lugar" para intimidar a Rusia ante una escalada verbal que se inició en una conversión entre este presidente y su par ruso. Sorpresivamente días después se anuncia una cumbre entre estos dos.
Qué rol mediador jugarían los EEUU cuando son parte en el conflicto, tal como lo son en Medio Oriente? Qué negociación se podría plantear cuando en el campo de batallas la victoria es de Rusia? Es un escenario muy diferente a todos los anteriores, donde la decisión de Rusia de invadir Ucrania, sea por el motivo que fuera, sacudió el ya disputado y frágil orden internacional. La alianza "sin límites" de Rusia con China termina de plantear un poder global real en el que toda negociación es posible a partir del reconocimiento del peso propio de los actores en pugna.
La reputación de la llamada principal democracia del mundo, defensora de la libertad, los derechos humanos y de la libertad de mercado enfrenta así complejos escenarios en los que el estado de naturaleza hobbesiano de las relaciones internacionales, se muestra en su mayor crudeza, con conflictos y tensiones que se arreglan por afuera de un bosquejo institucional de algún orden internacional, dando lugar a negociaciones y planteos bilatarales, en los que los atributos de poder pesan más que el derecho internacional. Tal tipo de solución, que por otra parte ha sido una constante de mayor o menor intensidad en las relaciones internacionales manifiesta principalmente a la principal potencia con un aurea de hegemón que merced a oportunos golpes de timón podría continuar activando diversos resortes del poder internacional exitosamente.
Sin embargo, la mesa de diálogo con Rusia habla de un período en el que se irán dando soluciones negociadas y consensuadas, en donde podría haber un período de cierta paz universal, aunque las cuestiones de interés internacional serían tratadas de modo consistente con la intervención de los actores involucrados y no como un mero acto de imposición de un cierto orden. Regiones como Sudamérica no podrían continuar al margen, sino que podrían asumir un cierto protagonismo, aunque desde una posición común como región. La otra opción, menos favorable, sería dividos y seguramente secundando a las grandes potencias extra-regionales, entre las que la repartija del mundo podría ser más incisiva que nunca dadas las posibilidades que ofrece el factor tecnólogico-digital en todas sus manifestaciones.

Interesante. Buenísima descripción de la situación actual. Y la foto final, genial!
ReplyDelete